El viaje de los inmigrantes a Sud América

Por Virginia Morelli Peña y Lillo


Sin lugar a dudas la mayor utilidad la obtenían las Compañías de Vapores que hacían los viajes hacia Sud América, no la obtenían de los pasajeros de primera clase como se habría de suponer, contrariamente era de los pasajeros de tercera clase.

 
Esto se explica fácilmente:
Los pasajeros de primera clase pagaban un valor elevado por los pasajes, mas por este precio había que proporcionarles una alimentación privilegiada, atención personalizada, camarotes de lujo, grandes espacios en cubierta, salón de fumar, salón de conversación, salones de juego etc. Con una capacidad de 250 por viaje.
Todo esto contrastaba con los pasajeros de tercera clase que cancelaban la cuarta parte del pasaje de primera, ocupaban la décima parte del espacio, y casi no obtenían alimento, variando su número entre 1200-1500 por viaje.
El ideal de las Compañías era reducirlos a estos solo a una cosa lo más parecido a una carga.
Estas terribles condiciones de los inmigrantes fue tan notoria en Europa, que la prensa de varios países abrieron una campaña contra las compañías a fin de que mejoraran el trato de los pasajeros de tercera clase.
Conmovedora fue la denuncia hacia un gerente de Naviera quien propuso cloroformar a todos los pasajeros inmigrantes, colocarlos en cajas y enviarlos a su destino en bodegas especiales construidas para el caso. De este modo se pensaba ahorrar tiempo espacio y dinero. En su defensa dijo que solo era una broma.
La legislación de muchos países receptores de inmigrantes logro hacer menos miserable la condición de estos viajeros, pero como estos pertenecían a una clase incapaz de hacerse oír en la defensa de sus derechos finalmente aumentaron sus penalidades.
Los documentos fotográficos que acompañan este relato, fueron captados por un periodista de la revista Zig Zag de Chile en el año 1906. No pueden ser más elocuentes, solo que me habría gustado ver la totalidad de las fotos.
Da cuenta que primera clase ocupa el centro de la embarcación, segunda clase ocupa la popa y tercera clase desde el puente hasta la proa.
Según las leyes internacionales de esos años, estas embarcaciones solo tenían capacidad para 900 pasajeros, mas en este caso viajaban nada menos que 1550 seres humanos, siendo 1200 de origen francés. (No están considerados los niños).
Según el relato, esta gente iba tan apretada que era en extremo difícil caminar entre ellos. En el paso de los Trópicos el aire de los dormitorios era casi irrespirable, mas aun a los que estaban en los dormitorios situados a nivel del agua, cerca de las ventilaciones.
El aspecto de los dormitorios era aterrador. Todos estaban tendidos de espaldas en el suelo, con la boca abierta, a fin de evitar la muerte por asfixia a falta de oxigeno. Entre ellos destacaban los muertos por viruela, contagiosa por el hacinamiento, niños fallecían aplastados, otros lo hacían a causa de las riñas por robos de comida, sin contar el 20% que fallecía en tierra a causa de viruela.
Tal era el balance de pérdidas sufridas en el cargamento humano demostrado en la mayoría de los viajes de los inmigrantes.
Doloroso es leer esto para quienes somos descendientes de alguno de aquellos viajeros que lograron sobrevivir, mas creo que es nuestro deber hacer público estos antecedentes a fin de que las generaciones actuales confieran el valor que corresponde a sus ancestros sobrevivientes a esta dolorosa travesía de la muerte en que no todos llegaron a puerto y que somos descendientes de alguno que si lo logró.
Pero……..¿cual fue el precio?, Sabrán los descendientes apreciar lo que hicieron sus abuelos o sus bisabuelos………
Espero que cada descendiente de un inmigrante sepa que su ancestro fue un sobreviviente a quien si hay que saber respetar y amar.

 



Virginia Morelli Peña y Lillo

 


Documentalista de Historia en la Universidad Católica del Norte, Genealogista aficionada por el Consulado Francés de Concepción, otros estudios con don Fernando Casanueva Herrera (Historiador) sobre la Historia de Chile. Se desempeña actualmente en la Historia de los inmigrantes Franceses a Chile.

Concepción - CHILE