Arquitecto Francisco Salamone D’Anna

Por Susana Uriarte - Louge
Azul (Pcia. de Bs. As.)

Francisco Salamone D’Anna nació el 5 de junio de 1897, en el pueblo serrano de Leonforte, en la isla de Sicilia, Italia. Siendo aún niño, su familia emigró a la Argentina y se establecieron en Buenos Aires. Estudió en la escuela industrial Otto Krausse, recibiéndose de Técnico Constructor. Posteriormente, se instaló en Córdoba y allí obtuvo el título de  Ingeniero Arquitecto en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad Nacional. Sus primeras obras, en esa provincia, fueron el diseño de viviendas, el montaje de una empresa de pavimentación. La remodelación de la plaza principal de la ciudad de Villa María, marcó el comienzo de su particular arquitectura urbana, el art decó.

En 1928, Salamone se casó con Josefina Croft, hija del cónsul inglés de Bahía Blanca. Y tuvieron cuatro hijos: Ricardo, Roberto, Ana María y Stella Maris.

Regresó a Buenos Aires, en 1935, e instaló allí su estudio. Su relación personal con el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, el caudillo conservador Dr. Manuel Fresco, le abrió el camino para la construcción de diversas e innumerables obras públicas en el extenso territorio bonaerense, como ser, palacios municipales, portales de cementerios, plazas, mataderos, pórticos, mobiliario urbano y de interior, luminarias, veredas, etc., manteniendo en todo ellos su estilo caracterizado por la monumentalidad, simetría y futurismo. Se han contabilizado más de 60 construcciones en diferentes localidades de la llanura pampeana: Balcarce, Rauch, Laprida, Cnel. Pringles,  Guaminí, Alberti, Tornquist, Vedia, Carhué, Pellegrini, Azul, González Chaves, Chascomús, Cacharí, Chillar, Tres Lomas, Saldungaray, Salliqueló, etc.

Al finalizar la gestión del gobernador Fresco en 1940, se cerró su producción oficial y debió exiliarse en el Uruguay para evitar una prisión preventiva por un juicio penal relacionado con una pavimentación en la ciudad de Tucumán. Después de haber ganado el juicio, volvió al país y retomó su antigua actividad de pavimentador y proyectó un par de edificios de propiedad horizontal de estilo racionalista.

Después de padecer diabetes y sufrir varios infartos, Salamone falleció el 8 de agosto de 1959, casi olvidado, dejando una importante herencia arquitectónica moderna no reconocida en su momento.

En estos últimos años, su obra ha sido revalorizada y reconsiderada como exponente de la arquitectura contemporánea provincial.

 


Fuentes:
- Longoni, René y Molteni, Juan C., Francisco Salamone. Sus obras municipales y la identidad bonaerense, Ed.  Archivo Histórico de la Prov. de Bs. As., La Plata, 2004.
- Gutiérrez Ramón, Longoni René, Molteni Juan, Nicolini Alberto, Novacovsky Alejandro, Paris Benito Felicidad, Ramos Jorge, Roma Silvia, Torres Cano Manuel, Viñuales Graciela y Zuppa Graciela. Francisco Salamone en la Provincia de Buenos Aires. “Reconocimiento Patrimonial de sus obras”.  Volumen I. Alejandro Novacovsky – Felicidad Paris Benito - Silvia Roma Editores, Tandil, 2001.